"Cada vez que escucho mi nombre, me imagino a mis padres intentando encontrar el adecuado, ellos siempre quisieron algo especial y que no fuera tan común. No encontraron ninguno por un largo tiempo hasta que un día mi madrina (que en ese momento no lo era) les mostró un libro de nombres de nuestros antepasados, y encontraron el nombre de "Direri" que significa "Reina maya". Y a mi papá le encantó el nombre de "Yael" que significa "A elección de Dios o Por fuerza de Dios"... Aunque también significa "cabra del monte"... Entonces juntos formaban "Reina maya a elección o por fuerza de Dios". Pero en el registro cívil, nunca falta la secretaria que se equivoca, entonces cuando me registraron en vez de poner "Direri Yael" escribió en mi acta "Dirari Yael". A mi mamá le gustó como se escuchaba y por eso decidió dejarlo así. Ahora ese es mi nombre y lo que me identifica.